Puedes participar de maneras diferentes.

Antes de cada propuesta se explica qué vamos a hacer y con qué finalidad. Puedes preguntar, observar, pedir otra forma de participar o parar. Quien conduce el grupo tiene en cuenta el momento compartido y las necesidades que expresáis.

Al terminar, dedicamos tiempo a conversar sobre la experiencia y su relación con la vida cotidiana. Lo relevante es lo que cada persona haya podido observar y lo que quiera seguir trabajando.

¿Habrá una dinámica todas las semanas?

En algunas semanas habrá actividades dentro de la sesión. Otras estarán más centradas en la conversación y en lo que ocurre entre las personas. La elección responde al proceso, al tema que se esté trabajando y al criterio de quien conduce el grupo.

Estas ocho propuestas son ejemplos de posibilidades. Se adaptan a los participantes; no constituyen un programa de ejercicios que todos deban completar.